Una organización internacional sin ánimo de lucro para fomentar el acceso y el uso adecuado de medicamentos entre la población hispano-parlante

Prescripción

Salud Mental

Veredicto de Trust the Evidence: Antidepresivos para tratar la depresión leve

(The TTE Verdict. Antidepressants in mild depression)
Tom Jefferson, Carl Heneghan
Trust the Evidence, 16 de octubre de 2025
https://trusttheevidence.substack.com/p/the-tte-verdict
Traducido por Salud y Fármacos, publicado en Boletín Fármacos: Prescripción, Farmacia y Utilización 2026; 29(2)

Tags: Antidepresivos y depresión leve, relación riesgo beneficio antideresivos, efectos adversos antidepresivos, hemorragia gastrointestinal grave, hiponatremia, intentos de suicidio y síndrome de la serotonina

El veredicto del boletín informativo Trust the Evidence (TTE)

  • Cuando la depresión es leve, el efecto de los antidepresivos es clínicamente irrelevante: las mejoras se atribuyen principalmente a la respuesta al placebo, la recuperación natural o a efectos inespecíficos.
  • Más de la mitad de todas las recetas de antidepresivos que se emiten en Inglaterra (para aproximadamente 5 millones de personas) son para pacientes con depresión leve. Sin embargo, estos medicamentos aportan pocos o ningún beneficio para dichos pacientes.
  • Reducir estas recetas resultaría en ahorros para el servicio de salud de al menos £460 millones, y podrían llegar a alcanzar los £1.300 millones.

Un metaanálisis exhaustivo en red de 522 ensayos aleatorizados y controlados (con 116.477 participantes) reveló que, en promedio, los antidepresivos eran más eficaces que el placebo: el número necesario a tratar (NNT) era, aproximadamente, de 7 a 8 [1]. Sin embargo, la mayoría de los ensayos incluían a participantes con depresión de moderada a grave, en lugar de casos leves, y la magnitud del efecto fue, en el mejor de los casos, modesta. Los autores señalaron que el beneficio absoluto era escaso y, además, el estudio se basó principalmente en artículos publicados en revistas científicas, que suelen minimizar los efectos adversos y acentuar los beneficios.

En 2008, Kirsch et al. analizaron datos de la FDA, publicados y sin publicar, sobre los antidepresivos más nuevos [2]. Descubrieron que, para la depresión de leve a moderada, la diferencia en los resultados entre el uso del medicamento y el placebo era clínicamente insignificante, ya que la diferencia en la Escala de calificación de Hamilton para la depresión (HAM-D o Hamilton Depression Rating Scale) era inferior a 3 puntos. Los antidepresivos solo mostraron una ventaja significativa en los casos de depresión muy grave.

La escala HAM-D suele contener 17 variables, y la puntuación máxima oscila entre 52 y 54. Por lo tanto, una reducción de 3 puntos es modesta, en relación con la escala general. Además, una reducción de 3 puntos no siempre se traduce en mejoras significativas en el funcionamiento diario o en la calidad de vida de los pacientes —para quienes es más importante sentir cambios relevantes en la calidad del sueño, los niveles de energía y la participación social, que pequeños cambios numéricos en una escala—.

La relevancia clínica es significativa porque indica si una mejora es lo suficientemente grande como para tener un impacto real en cómo los pacientes se sienten y funcionan. Kirsch descubrió que la diferencia media entre el fármaco y el placebo era <2 puntos —clínicamente irrelevante— en la escala HAM-D, para la depresión de leve y moderada.

Por lo tanto, en el caso de la depresión leve, el número necesario a tratar no es estadísticamente diferente del placebo, lo que significa que los pacientes tratados no obtienen más beneficios que con el placebo. Dado que el efecto clínico es muy limitado, los tratamientos psicológicos (terapia cognitivo-conductual, autoayuda guiada, activación conductual) suelen ser las intervenciones de primera línea.

La guía del Instituto Nacional para la Salud y la Excelencia de los Servicios de Salud (NICE o National Institute for Health and Care Excellence) reitera este punto al afirmar que, en los casos de depresión menos grave, la relación beneficio-riesgo de los antidepresivos es limitada, por lo que recomienda las intervenciones psicológicas y conductuales como intervenciones de primera línea. Dado que los beneficios de los antidepresivos son tan reducidos, su uso rutinario no está justificado.

Sin embargo, tan solo en Inglaterra, entre 8 y 9 millones de personas toman antidepresivos.

Los datos de OpenPrescribing destacan una variación de más del doble en las tasas de prescripción por región. El Servicio Nacional de Salud de Inglaterra (NHS o National Health Service) de la región noreste y Cumbria tenía una de las tasas más altas (se informó que aproximadamente 240 personas por cada 1.000 habitantes habían recibido una prescripción de antidepresivos). Por el contrario, el NHS del noreste de Londres registró la tasa más baja (aproximadamente 108 por cada 1.000).

El aumento del uso de antidepresivos es notable; sin embargo, la prevalencia de la depresión grave no ha aumentado al mismo ritmo. Esto indica que muchas recetas se están prescribiendo para casos más leves, síntomas subclínicos o problemas crónicos de baja intensidad, en lugar de para nuevos episodios graves de la enfermedad.

Así lo demuestran las evidencias procedentes de la atención primaria, que revelan que más de la mitad de las nuevas recetas de antidepresivos se prescriben a personas cuyos códigos de diagnóstico iniciales indican que se trata de una depresión leve, en lugar de un trastorno depresivo mayor de moderado a grave [3]. Una vez que los pacientes comienzan a tomar antidepresivos, muchos continúan haciéndolo a largo plazo: alrededor de la mitad de los usuarios los toman durante dos años o más, a menudo sin que se les realicen evaluaciones periódicas.

Por lo tanto, podemos estimar que, en Inglaterra, aproximadamente 5 millones de personas toman antidepresivos de los que probablemente no obtienen ningún beneficio adicional con respecto a un placebo.

En 2023 y 2024, se prescribieron antidepresivos a 8,7 millones de pacientes identificados, lo que supuso un gasto de £220 millones. Por lo tanto, el precio que el NHS paga por tener a 5 millones de personas tomando antidepresivos durante un año es de entre £125 y £130 millones. Sin embargo, esto solo representa el gasto en las recetas. El gasto en los medicamentos es relativamente bajo en comparación con los gastos sociales y de atención médica.

Teniendo en cuenta varias premisas*, una estimación central de los gastos en los servicios de salud para los 5 millones de personas sería de £450 millones al año. En un escenario de consumo elevado, los gastos podrían alcanzar los £1.300 millones. Estas estimaciones dan una idea de a dónde va a parar todo el dinero.

Además, la mayoría de las personas desconocen sus graves efectos adversos, que incluyen hemorragia gastrointestinal grave (número necesario para producir daño [NNH]= 400), hiponatremia en personas mayores (NNH= 80), intentos de suicidio en menores de 25 años (NNH= 250) y síndrome de la serotonina (NNH= 7.000).

]

Asimismo, es frecuente que sufran un síndrome de abstinencia con relevancia clínica (NNH= 5 a 10), que incluye síntomas como mareos, “choques cerebrales” (brain zaps), náuseas, sueños vívidos, ansiedad y malestar similar al de la gripe. Aproximadamente la mitad de las personas experimentan síntomas de abstinencia tras dejar de tomar un antidepresivo, y alrededor de una cuarta parte describe los síntomas como graves, o persistentes durante semanas o meses.

Los síntomas de abstinencia, cuando son graves o prolongados, se pueden parecer a una recaída, lo que hace más difícil distinguir si los síntomas se deben a la abstinencia o a una recaída. Esto hace que las personas tengan dificultades para suspender los medicamentos.

Referencias

  1. Cipriani, A., Furukawa, A. T., Salanti, G., et al. Comparative efficacy and acceptability of 21 antidepressant drugs for the acute treatment of adults with major depressive disorder: a systematic review and network meta-analysis. April 7, 2018. The Lancet. https://www.thelancet.com/article/S0140-6736(17)32802-7/fulltext?utm_source=substack&utm_medium=email
  2. Kirsch, I., Deacon, B. J., Huedo-Medina, T. B., et al. Initial severity and Antidepressant benefits: A Meta-Analysis of data submitted to the Food and Drug Administration. PLoS Medicine. February 26, 2008; 5(2), e45. https://doi.org/10.1371/journal.pmed.0050045
  3. Davies, J., Read, J., Kruger, D., et al. Reversing the rate of antidepressant prescribing. Politicians, experts, and patient representatives call for the UK government to reverse the rate of antidepressant prescribing. The BMJ. December 5, 2023. https://www.bmj.com/content/383/bmj.p2730?utm_source=chatgpt.com&utm_medium=email
creado el 18 de Mayo de 2026