En 2025, la FDA de EE UU emitió una advertencia sobre el riesgo de síndrome de Guillain-Barré relacionado con dos vacunas contra el virus respiratorio sincitial (VRS): la vacuna RSVPreF (Abrysvo) y la vacuna RSVPreF3/AS01E (Arexvy) [1]. En EE UU, la información para la prescripción de estas vacunas se modificó para tomar en cuenta los resultados de un estudio epidemiológico basado en datos del programa federal de seguro médico, Medicare.
Este estudio incluyó a adultos de 65 años o más, y cubrió el período comprendido entre mayo de 2023 y julio de 2024 [1]. Cada paciente actuó como su propio control. Los autores compararon los períodos que siguieron inmediatamente a la vacunación con períodos posteriores. El riesgo de síndrome de Guillain-Barré pareció ser mayor durante las seis semanas posteriores a la vacunación, con un exceso de riesgo estimado de siete a nueve casos por cada millón de personas vacunadas [1, 2].
En los ensayos clínicos de estas vacunas ya se había observado un mayor riesgo de síndrome de Guillain-Barré [2, 3]. En un análisis de los ensayos clínicos con la vacuna RSVPreF3/AS01E, que incluyeron a aproximadamente 16.000 vacunados, se notificó un caso de síndrome de Guillain-Barré, que se presentó nueve días después de la vacunación, frente a ningún caso en los grupos placebo.
En un ensayo clínico de la vacuna RSVPreF, que incluyó a aproximadamente 17.000 vacunados, se notificaron dos casos de síndrome de Guillain-Barré o una afección relacionada, que ocurrieron siete y ocho días después de la vacunación, en comparación con ningún caso en el grupo placebo [1, 3, 4].
Un estudio que utilizó una base de datos de historias clínicas de EE UU incluyó a 4.746.518 pacientes de 60 años o más que habían sido vacunados contra el VRS. Durante el período de seis semanas posterior a la vacunación, el exceso de casos de síndrome de Guillain-Barré se estimó en cinco por cada millón de personas que recibieron la vacuna RSVPreF3/AS01E (intervalo de confianza del 95% [IC95]: 1-9), y aproximadamente 18 por cada millón conla vacuna RSVPreF (IC95: 10-23) [5].
El síndrome de Guillain-Barré es una polirradiculoneuropatía aguda, que generalmente aparece después de una infección viral y parece tener un origen autoinmune. Afecta a los nervios y provoca debilidad muscular, acompañada de trastornos sensoriales. Por lo general, comienza en las extremidades inferiores; se vuelve progresivamente más grave durante las siguientes semanas y se extiende a la parte superior del cuerpo, donde puede afectar los músculos respiratorios y faríngeos. Los trastornos se resuelven en algunos meses, aunque ocasionalmente dejan secuelas [6].
En la práctica, para las personas de 60 años o más, la infección respiratoria causada por el VRS puede, en raras ocasiones, provocar dificultad respiratoria aguda e incluso, en casos más raros, la muerte. Sin embargo, no se ha demostrado que estas vacunas contra el VRS representen un avance terapéutico para prevenir las formas graves de la infección por el VRS en este grupo etario, particularmente en aquellos con mayor riesgo.
Al sopesar los daños y los beneficios de dichas vacunas, se debe tomar en cuenta el síndrome de Guillain-Barré.
Referencias