Introducción:
Uso irracional de antimicrobianos y desarrollo de resistencia
La Organización Mundial de la Salud (OMS) lidera desde hace varios años la lucha global contra la resistencia antimicrobiana (RAMI), que se ha constituido en una amenaza creciente donde bacterias, virus, hongos y parásitos dejan de responder a los medicamentos, aumentando la propagación, las formas graves y la mortalidad por las infecciones.
La RAMI ha sido impulsada por el uso excesivo y/o inadecuado de los antimicrobianos, tanto en la salud humana como animal y en la producción agropecuaria, con repercusión en la salud ambiental. Para abordar esta temática compleja se ha propuesto el enfoque de “Una Sola Salud” a nivel global y en esos tres ámbitos, con programas de vigilancia, educación y políticas públicas para preservar la eficacia de estos fármacos esenciales.
Hablamos del uso irracional de los antimicrobianos (AM) cuando se utilizan indebida o excesivamente, tanto en humanos como en animales y en plantas. Se usan en casos en los que no están indicados o tratando de cubrir infecciones sin un estudio adecuado de la sensibilidad del agente causal. Recordemos que los antimicrobianos incluyen a los antibióticos, antifúngicos, antivirales y antiparasitarios.
En contraste, el uso apropiado de los antimicrobianos implica tomarlos solo cuando los receta un profesional, en la dosis y duración correctas, para necesidades clínicas específicas. Estos requisitos se complementan con el acceso oportuno a antimicrobianos de calidad y asequibles, y con las medidas preventivas destinadas a evitar las infecciones, tanto las relacionadas con la atención de la salud como las adquiridas en la comunidad.
Además, es esencial cubrir las necesidades básicas de acceso al agua potable, el saneamiento y la higiene (el enfoque WASH de la OMS) y la optimización de la cobertura vacunal.
El uso no humano de los AM es extenso e incluye su aplicación en ganadería, donde se usa tanto para prevenir enfermedades como para promover el crecimiento; en la acuicultura (cultivo y cría controlada de organismos acuáticos para consumo humano, fines industriales o farmacéuticos); también se utiliza en la agricultura para tratar plantas y en la industria alimentaria para conservar alimentos. El uso excesivo o inadecuado en estos campos contribuye a la RAMI global que, en definitiva, también afecta a los seres humanos.
La estrategia global reúne a las organizaciones internacionales de ambiente (PNUMA), salud humana (OMS), salud animal (OMSA) y alimentos y agricultura (FAO), que recolectan y analizan datos fiables sobre la RAMI a nivel mundial por medio del programa GLASS. También actualiza la lista de Patógenos Prioritarios, elabora guías y políticas para el uso adecuado de los antimicrobianos y apoya a los países para la implementación de Planes de Acción Nacionales.
Dentro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030, la OMS busca reducir un 10% las muertes por RAMI.
Esta Folia DOC actualiza el estado de la situación de la RAMI a fines de 2025, ofreciendo un panorama global y local sobre su evolución reciente, los desafíos de encontrar nuevos antibióticos efectivos y propone algunas herramientas para ayudar a los profesionales de la salud en su práctica cotidiana.
Índice
Nota de Salud y Fármacos: Puede seguir leyendo en el documento completo en el enlace que aparece en el encabezado.
Amplíe aquí la información sobre el uso apropiado de antimicrobianos: https://www.saludyfarmacos.org/boletin-farmacos/boletines/feb202605/30_ma/