Resumen
Antecedentes. La resistencia a los antimicrobianos (RAMI), a la que algunos se refieren como la «pandemia constante», supera a la malaria y al VIH como causa de mortalidad en los países de ingresos bajos y medianos. Dado que se ha incluido a la RAMI en el primer acuerdo mundial sobre pandemias, adoptado recientemente, evaluamos las implicaciones futuras para abordar la resistencia a los antimicrobianos y cumplir con los objetivos establecidos por la Asamblea General de las Naciones Unidas en esta materia.
Métodos. Se llevó a cabo una revisión rápida de la literatura para sintetizar las perspectivas políticas y la literatura empírica, utilizando tres bases de datos (PubMed, Embase y CABI—Global Health) para identificar los estudios publicados entre diciembre de 2021 y mayo de 2025.
Resultados. De los 56 estudios incluidos, solo dos correspondían a investigaciones empíricas. Se emplearon análisis inductivos y deductivos —utilizando el marco de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) así como un análisis de campo de fuerzas— para identificar los factores impulsores y los que podrían obstaculizar la reducción de la resistencia a los antimicrobianos a través del acuerdo sobre pandemias. Entre los desafíos se incluyen la inequidad, la gobernanza inadecuada y la financiación. Actualmente, los factores que podrían impedir la implementación del acuerdo superan a las fuerzas impulsoras.
Conclusión. Si bien el acuerdo sobre pandemias incluye la resistencia a los antimicrobianos, es fundamental evaluar los méritos y riesgos asociados a dicha inclusión, a fin de orientar los detalles y la estrategia de implementación del propio acuerdo. Hay consenso en que es importante que se fortalezcan los marcos de gobernanza, se fomente la equidad y las garantías de un acceso equitativo a los recursos sanitarios.
Puntos clave
Posicionar la resistencia a los antimicrobianos dentro del acuerdo sobre pandemias constituye un paso positivo; no obstante, se requiere un mayor esfuerzo para orientar su implementación a nivel nacional, desde la perspectiva de los sistemas de salud.
El fortalecimiento de los marcos de gobernanza, el fomento de la equidad y la garantía de un acceso equitativo a los recursos sanitarios son imperativos, existiendo un consenso general sobre la importancia crítica de estas dimensiones.
La escasez de datos empíricos y de análisis que respalden las distintas posturas pone de manifiesto la necesidad de realizar actividades de seguimiento y evaluación de ahora en adelante.