No Usar
En 2012, la FDA aprobó la linaclotida (Linzess) para tratar los síntomas del síndrome del intestino irritable (SII) con estreñimiento y estreñimiento idiopático crónico en adultos [1]. Más tarde, la agencia también aprobó este medicamento oral de una sola toma diaria para el estreñimiento functional en niños de 6 a 17 años [2].
Según su fabricante, la linaclotida aumenta el líquido intestinal y acelera el tránsito gastrointestinal. Sin embargo, la importancia clínica de estas acciones no está clara, y el medicamento no cura la causa subyacente del estreñimiento.
En 2023, el precio al por mayor de un suministro de linaclotida para 30 días era de unos US$515 [3]. Entre noviembre de 2023 y octubre de 2024, Medicare gastó US$1.940 millones en linaclotida para 627.000 afiliados [4]. En enero de 2025, los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS o Centers for Medicare and Medicaid Services) seleccionaron la linaclotida como parte de los 15 medicamentos para la ronda actual de negociaciones de precios de medicamentos de Medicare. Se espera que los precios negociados entren en vigor en 2027.
El Grupo de Investigación en Salud de Public Citizen presentó comentarios para ayudar a los CMS en sus decisiones respecto a las negociaciones de precios de la linaclotida [5]. Lo más importante es que hemos designado a la linaclotida como un fármaco No Usar, porque los ensayos clínicos aleatorizados controlados con placebo, que respaldan su aprobación, demostraron que su beneficio limitado (alivio sintomático del estreñimiento, en aproximadamente uno de cada cinco usuarios) se ve contrarrestado por sus efectos adversos de diarrea (también reportados en aproximadamente uno de cada cinco usuarios). La linaclotida también tiene otros riesgos graves, que se describen a continuación.
Beneficios limitados
La aprobación de la linaclotida se basó en la evidencia que aportaron cuatro ensayos clínicos, con una duración de solo tres a seis meses, que demostraron un alivio sintomático más frecuente del estreñimiento en los pacientes tratados con linaclotida, en comparación con los que recibieron placebo [6, 7]. Según los revisores de la FDA, hasta el 20% de los participantes con SII a los que se les administró linaclotida informaron haber tenido al menos tres evacuaciones intestinales espontáneas completas y un aumento de al menos una evacuaciós intestinal espontánea completa adicional, con respecto a la situación basal por semana, en comparación con hasta el 6% de los que tomaron placebo.
En contraste, se notificaron casos de diarrea en casi el 20% de los usuarios de linaclotida, en comparación con solo el 3% de los que tomaron placebo. Es importante destacar que se pidió a los participantes en los ensayos previos a su aprobación que no cambiaran sus hábitos alimenticios, o de estilo de vida, ni la dosis de otros medicamentos para el estreñimiento. Se les permitió tomar el laxante estimulante bisacodilo (Dulcolax, otros y genéricos) como tratamiento “de rescate” durante los ensayos. Esto puede haber inflado falsamente el beneficio que se observó con la linaclotida. Además, en al menos uno de los ensayos previos a la aprobación de la linaclotida, el dolor abdominal y el estreñimiento reaparecieron después de suspender la linaclotida, demostrando que el beneficio del fármaco es limitado.
Hasta donde sabemos, la linaclotida no se ha comparado con laxantes más antiguos en ensayos clínicos, por lo que no está claro si su perfil beneficio-riesgo es mejor que el de estos fármacos.
En 2019, Fukudo et al. publicaron los resultados de un ensayo aleatorizado controlado con placebo, y financiado por la industria, en el que participaron 186 japoneses con estreñimiento crónico [8]. En la primera semana, la tasa de evacuaciones intestinales espontáneas completas fue significativamente mayor entre los participantes que tomaron linaclotida (53%), en comparación con los que tomaron placebo (26%). Aunque este ensayo se prolongó hasta las 52 semanas, los sujetos del grupo placebo pasaron a tomar linaclotida después de la cuarta semana, lo que impidió comparar el efecto a largo plazo del fármaco con el placebo.
Las guías clínicas del Instituto Nacional para la Salud y la Excelencia de los Servicios de Salud del Reino Unido no recomiendan utilizar linaclotida en pacientes con SII, a menos que hayan padecido estreñimiento durante más de 12 meses, y no hayan obtenido resultados satisfactorios con las dosis máximas u óptimas toleradas de otros laxantes [9]. Estas guías también recomiendan realizar un seguimiento periódico de los pacientes que han estado tomando linaclotida durante más de tres meses.
Riesgos graves
En los ensayos previos a la aprobación del fármaco se notificaron al menos tres casos de colitis isquémica (una condición inflamatoria potencialmente mortal, que se desarrolla cuando no hay suficiente flujo sanguíneo al colon, a menudo debido a una obstrucción intestinal) entre los usuarios de linaclotida. La colitis isquémica puede provocar sangrado rectal o heces con sangre, así como inflamación y perforación del colon. En casos graves, puede requerir una intervención quirúrgica.
Por lo tanto, el revisor clínico de la FDA abogó por que se incluyera la colitis isquémica en la advertencia de seguridad de la etiqueta de linaclotida [10]. Sin embargo, la agencia no adoptó dicha advertencia. En su lugar, la guía de la linaclotida solo advierte sobre el riesgo de obstrucción intestinal e indica a los pacientes que “desarrollen un dolor inusual o intenso en la zona del estómago (abdomen) —especialmente [con] heces de color rojo brillante, sanguinolentas, o negras que se asemejen al alquitrán—”, que acudan inmediatamente a urgencias [11].
La etiqueta de linaclotida tampoco revela los posibles efectos adversos gastrointestinales adicionales asociados con su uso, como la diverticulitis (inflamación de las pequeñas bolsas protuberantes [divertículos] en el revestimiento del colon) y la perforación y el sangrado diverticulares relacionados. La etiqueta solo indica que la linaclotida no se debe utilizar en pacientes que presenten obstrucción intestinal.
Se notificó un caso de peritonitis (una infección de la cavidad abdominal que puede ser mortal) en un participante que tomó linaclotida en los ensayos previos a la aprobación [12]. No se notificó ningún evento adverso de este tipo en los participantes que tomaron placebo.
Dado que la linaclotida es un fármaco proteico terapéutico sintético, puede inducir una respuesta inmunitaria denominada “inmunogenicidad”, en la que el organismo reacciona contra el fármaco, lo que reduce su eficacia. La linaclotida imita a unas proteínas naturales denominadas guanilinas, que se distribuyen por todo el organismo y son esenciales para el funcionamiento del corazón, el cerebro y los pulmones [13]. Por lo tanto, esta respuesta inmunitaria también podría, hipotéticamente, desactivar estas hormonas naturales, lo que podría provocar efectos adversos graves.
A pesar de estas preocupaciones en materia de seguridad, la FDA no exigió al fabricante de linaclotida que realizara pruebas de inmunogenicidad, antes de autorizar su comercialización. El fabricante de linaclotida convenció a la FDA de que la linaclotida solo se absorbe mínimamente en los intestinos y, por lo tanto, es poco probable que provoque una reacción inmunitaria que pueda bloquear las guanilinas que se producen de forma natural en otras partes del cuerpo.
Además, la linaclotida se asocia con reacciones alérgicas graves, como la anafilaxia (una reacción alérgica grave que pone en peligro la vida), urticaria o erupciones cutáneas.
¿Qué hacer?
Debido a sus graves problemas en materia de seguridad, y a sus limitados beneficios, recomendamos no utilizar linaclotida.
Para prevenir o controlar el estreñimiento, aumente la ingesta de fibra dietética con alimentos como legumbres, verduras, frutas frescas y secas y cereales integrales; beba abundantes líquidos sin azúcar y sin alcohol (de seis a ocho vasos al día); evite los alimentos y bebidas altamente procesados; y haga ejercicio a diario. Si el estreñimiento persiste, pruebe tomando un laxante formador de masa, como el psyllium -Metamucil, otros y genéricos-, durante un breve período de tiempo. Consulte a su médico si sufre estreñimiento grave o prolongado.
Si padece SII con estreñimiento, consuma alimentos ricos en fibra soluble (como legumbres, cebada y avena) y evite la fibra insoluble (como el salvado) [14]. Ya que el estrés puede desencadenar o empeorar los síntomas del SII, también es importante controlar su nivel de estrés con un sueño adecuado e ininterrumpido, respiración profunda, ejercicio regular y buscando formas efectivas de relajarse.
No dude en buscar el apoyo de familiares y amigos o hablar con un terapeuta.
Referencias