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Novedades sobre el covid

Por qué no deberíamos “usar simplemente la edad” para priorizar la administración de la vacuna covid-19

(Why we should not ‘just use age’ for covid-19 vaccine prioritization)
Smith MJ
Journal of Medical Ethics Published Online First: 09 July 2021. doi: 10.1136/medethics-2021-107443
https://jme.bmj.com/content/medethics/early/2021/07/09/medethics-2021-107443.full.pdf
Traducido por Salud y Fármacos, publicado en Salud y Fármacos: Ensayos Clínicos 2021; 24(4)

Tags: equidad, acceso, grupos de riesgo, comorbilidades, pandemia, profesionales de la salud, trabajadores esenciales, destechados, grupos prioritarios, diálisis renal, centros de vacunación masiva

Uno de los factores de riesgo de experimentar un caso grave de covid es la edad avanzada. Si creemos que es importante utilizar los limitados suministros de vacunas covid-19 para proteger a los más vulnerables y prevenir muertes, entonces las dosis disponibles se deben asignar prioritariamente a los adultos mayores. Sin embargo, debemos resistirnos a la conclusión de que la edad debe ser el único criterio para la priorización de la vacuna covid-19 o que no se debe priorizar a ninguno de los grupos más jóvenes (por ejemplo, los menores de 60 años) hasta que todos los adultos mayores hayan sido vacunados. Este artículo analiza los argumentos que se esgrimen con frecuencia para abandonar los esquemas ‘complejos’ de priorización de vacunas en favor de ‘solo usar la edad’ (p. ej., priorizar a los de 80 años o más y luego ir disminuyendo en bandas de edad de 5 años, hasta que toda la población haya tenido la oportunidad de vacunarse), y articula las razones éticas por las que estos argumentos no son convincentes.

A continuación, algunos de las ideas que se expresan en este articulo

  • Ningún país ha utilizado únicamente el criterio de la edad para decidir a quién vacunar, la mayoría de los países también han priorizado a los profesionales de la salud, las personas con algún problema de salud subyacente (inmunosuprimidos, pacientes que reciben diálisis) y los trabajadores esenciales. Algunos también han priorizado a la población mayor institucionalizada.
  • Todas las comunidades han tenido que decidir entre vacunar rápidamente al mayor número de gente, o priorizar a los grupos en mayor riesgo de exposición, transmisión y posibilidad de tener un desenlace insatisfactorio.
  • Se ha propuesto vacunar a las personas jóvenes que residen en barrios con una incidencia elevada de covid grave (hospitalizaciones y muertes).
  • Muchos están de acuerdo en que hay que vacunar a los destechados, tanto si viven en albergues como si no.
  • Se cuestiona la razón para vacunar a los pacientes en diálisis, y no a otros que sufran enfermedades que tengan un riesgo semejante de sufrir un covid grave. También se han preguntado las razones para proteger a los destechados que viven en albergues, y no a otros grupos que tienen riesgos parecidos. Parece que estas medidas se han tomado de forma arbitraria para facilitar la selección, pero es una política que se podría considerar discriminatoria.
  • Utilizar centros de vacunación masiva es la forma más rápida de vacunar a un gran número de gente, pero no suelen incorporar el criterio de equidad, y podrían no maximizar los beneficios de la vacuna al no priorizar a las comunidades más vulnerables. Es decir, si bien es importante vacunar rápido, no es el objetivo principal.
  • El objetivo principal de las vacunas es prevenir las muertes, las hospitalizaciones, los casos graves de enfermedad, la infección y la transmisión de las infecciones. Por lo tanto, el primer paso sería identificar a los grupos en mayor riesgo de morir si contrajeran la infección (esto incluye, entre otros, a los pacientes trasplantados, a los que tienen cánceres hematológicos, y a los que tienen enfermedad renal).
  • Hay que preguntarse si un plan de vacunación determinado prioriza la velocidad de la vacunación versus la equidad (en cuyo caso hay que incluir a un mayor número de grupos de riesgo), o lo contrario. Los programas que promueven la equidad son difíciles de diseñar y de implementar.
  • Priorizar la vacunación teniendo únicamente en cuenta la edad, facilita la vacunación, pero no favorece la equidad. Es una solución fácil a un problema complejo.
creado el 17 de Noviembre de 2021