Una organización internacional sin ánimo de lucro para fomentar el acceso y el uso adecuado de medicamentos entre la población hispano-parlante

Ética

Conflictos de Interés

Mientras los pobres se enferman, Bill Gates se enriquece

(While the Poor Get Sick, Bill Gates Just Gets Richer)
Tim Schwab
The Nation, 5 de octubre de 2020
https://www.thenation.com/article/economy/bill-gates-investments-covid/
Traducido por Candela Sznajderman, publicado en Boletín Fármacos: Ética y Derecho 2021; 24(2)

Tags: conclictos de interés, inversiones de las fundaciones filantrópicas, Fundación Bill y Melinda Gates, Wellcome Trust, beneficios de las vacunas, empresas farmacéuticas, patentes, pandemia, Covid, toma de decisiones, transparencia, CureVac, CEPI, SEC, OMS, AstraZeneca, Oxford, OMS

Las inversiones del multimillonario, como gran parte de su trabajo, permanecen secretas en tiempos de pandemia.

Al comienzo de la pandemia, el presidente Trump encabezó los titulares [1] cuando, al parecer, en representación del Gobierno de EE UU intentó garantizar el acceso nacional a CureVac, una vacuna de un fabricante alemán, inspirando un debate sobre equidad y justicia. ¿Estados Unidos debería tener prioridad de acceso a una vacuna contra el COVID solo por ser la nación más adinerada? ¿No deberían ser los más vulnerables, sin importar su nacionalidad o salario, los primeros en recibir la vacuna?

«El capitalismo tiene sus límites» [2], señaló un legislador alemán en un tuit muy difundido.

Si Trump hubiese tenido éxito, el acuerdo podría haber enviado otro crudo mensaje sobre la desigualdad en la economía, la generación de enormes ganancias financieras para uno de los actores más adinerados en la respuesta a la pandemia: la Fundación Bill y Melinda Gates.

The Nation analizó la declaración de impuestos de la fundación, su sitio web y los documentos que ha presentado ante la Comisión de Bolsa y Valores de EE UU (SEC, por sus siglas en inglés). Este análisis mostró que la Fundación había notificado inversiones por US$40 millones en CureVac [3]; una de las docenas de inversiones que la fundación dice tener en las empresas involucradas en la investigación de vacunas, tratamientos, pruebas diagnósticas o en la fabricación de productos contra el COVID. Además, anunció que dedicaría una parte de su fondo de inversiones estratégicas, valorado en US$2.500 millones, a potenciar su trabajo en COVID.

Estas inversiones, que suman más de US$250 millones, revelan que la organización filantrópica más visible del mundo, y una de las voces más influyentes en la respuesta a la pandemia a nivel global, está en posición de sacar un considerable provecho financiero de la pandemia por COVID-19.

Tan solo las inversiones declaradas en CureVac podrían haber devengado decenas de millones de dólares en valor para los accionistas, incluyendo la fundación sin ánimo de lucro de Melinda y Bill Gates. Aunque el intento de Trump con CureVac fracasó, las acciones de la empresa se dispararon en un 400% [4], solo dos días después de salir a cotizarse en bolsa en agosto.

La declaración sobre los intereses financieros de la fundación Gates en la pandemia por COVID-19, las cuales Bill Gates no parece haber comunicado de manera pública en las docenas de apariciones recientes en los medios de comunicación, alimentan las críticas sobre la falta de transparencia sobre el papel central, cada vez más prominente, de la fundación en la pandemia.


Los documentos que la Fundación ha presentado ante la Comisión de Bolsa y Valores de EEUU, su sitio web y sus últimas declaraciones de la renta muestran que tiene más de 250 millones de dólares invertidos en docenas de empresas que trabajan con la vacuna, tratamientos, pruebas diagnósticas y en la fabricación de productos contra el COVID.

«¿Ante quienes deben rendir cuentas? Ni siquiera poseen una estructura de gestión clara», señala Kate Elder, asesora senior en políticas de vacunas de Médicos Sin Fronteras. «Veo cada vez menos información proveniente de la Fundación Bill y Melinda Gates. No responden a casi ninguna de nuestras preguntas. No ponen a su personal técnico a nuestra disposición para conversar cuando queremos saber más sobre su estrategia técnica [para COVID-19] y sobre la manera en que establecen sus prioridades».

Elder agrega que las prioridades de Gates en el desarrollo y distribución de una vacuna contra la COVID se asemejan cada vez más a las prioridades del mundo, a medida que entidades multilaterales como la Organización Mundial de la Salud ceden el liderazgo a un conjunto de asociaciones público privadas cuyo financiamiento proviene en gran parte de Gates. Estas organizaciones, como la Coalición para la Promoción de Innovaciones en pro de la Preparación ante Epidemias (CEPI) y Gavi, la Alianza para las Vacunas, están trabajando con la OMS en el desarrollo «del abanico más grande y diverso de vacunas contra la COVID-19 del mundo» [5], el cual esperan que pueda distribuir miles de millones de dosis durante el próximo año, incluso a los países más pobres.

James Love, director de la ONG Knowledge Ecology International, sostiene que lo que permitió que la Fundación Gates ejerciera su influencia al inicio de la pandemia fueron sus décadas de trabajo en vacunas, y sus crecientes vínculos financieros.

«Durante un tiempo bastante largo ha tenido el suficiente dinero y presencia en el campo para posicionarse como el primer impulsor y el más influyente. Por lo tanto, las personas simplemente confiaron en su personal y sus instituciones», afirma Love. «En una pandemia, cuando hay ausencia de liderazgo, aquellos que actúan con rapidez y que parecen saber lo que hacen, ganan mucho poder. Y eso es lo que sucedió en este caso».

El liderazgo de Gates en esta pandemia ha sido objeto de muchos elogios, casi a nivel universal. Por ejemplo, The New York Times lo describió como «la voz de contrapeso de Trump» y Madonna donó un millón de dólares [6] para apoyar el trabajo de la fundación. Sin embargo, debido a que Gates no es un representante o un funcionario público electo, los detalles de su gran influencia –y sus finanzas– han eludido, en gran medida, el escrutinio público.

Love agrega: «Al tener un poder enorme que afecta a todo el mundo, debería haber cierta transparencia y alguna rendición de cuentas. Las personas no están haciendo cuestionamientos ilógicos. Es una empresa filantrópica… [Nos preguntamos:] «¿Pueden explicar, por ejemplo, lo que están haciendo? ¿Pueden mostrarnos cómo son estos contratos? Sobre todo cuando están utilizando su dinero para influir en las políticas que afectan nuestro dinero».

La Fundación Melinda y Bill Gates negó las solicitudes de entrevista y no respondió a preguntas detalladas que enviamos por correo electrónico, ni siquiera a aquellas sobre sus inversiones en las empresas farmacéuticas que trabajan en COVID.

Love y otros críticos señalan que una función clave que ha desempeñado Gates en la pandemia ha sido ensalzar a la industria farmacéutica, por ejemplo, al impulsar a la Universidad de Oxford a poner en manos de las grandes empresas farmacéuticas sus principales plataformas para la vacuna contra COVID-19. La alianza resultante con AstraZeneca tuvo otro efecto, como informaron Bloomberg y Kaiser Health News, cambió el modelo original de distribución que tenía la universidad, reemplazó el modelo abierto de su plataforma, diseñado para facilitar el acceso de cualquier fabricante a la vacuna, por una licencia exclusiva controlada por AstraZeneca.

Bloomberg afirma que Gates tenía poder para influir en la universidad porque su fundación es uno de los fundadores y de los mayores financiadores de la Coalición para la Promoción de Innovaciones en pro de la Preparación ante Epidemias (Coalition for Epidemic Preparedness Innovations CEPI), que a su vez financia el desarrollo de la vacuna en la Universidad de Oxford (con uno US$384 millones) [7]. La Fundación Bill y Melinda Gates también donó miles de millones de dólares a la universidad [8] de forma directa a través de subvenciones para diversos proyectos, entre ellos los fondos para el Instituto Jenner [9], que estaba desarrollando la vacuna contra la COVID de Oxford [10].

Oxford y AstraZeneca prometieron públicamente [11] que renunciarán a las ganancias y que habría acceso equitativo a su vacuna, en caso de que fuera eficaz, pero ninguna organización ofrece detalles o documentos sobre este plan. Otras empresas hicieron promesas humanitarias similares [12] pese a que siguieron un modelo de negocios tradicional, basado en licencias exclusivas, cuyo objetivo, según los críticos, no es promover el acceso equitativo, sino generar ganancias.

Jörg Schaaber, director ejecutivo del grupo de presión alemán BUKO Pharma-Kampagne, considera que la fundación Gates tiene una inversión ideológica en este modelo de negocios y menciona a varios altos mandos de la fundación que provienen de la industria farmacéutica, entre ellos el presidente del programa de salud global [13]. Otros críticos observan que la riqueza de la fundación podría beneficiarse al ejercer presión a favor de las licencias exclusivas para el acceso a la vacuna contra COVID.

«Si cambiamos la manera como se regula a la industria, o la manera en que se producen o distribuyen los medicamentos o las vacunas, no hay duda de que el modelo de negocios de estas empresas se verá afectado, además de las inversiones de la Fundación Melinda y Bill Gates», sostiene K.M. Gopakuman, asesor legal de Third World Network con sede en India. «Por eso utilizan su dinero para consolidar el estatus quo».

El mismo Bill Gates afirmó que su fundación mantiene una relación estrecha con AstraZeneca y con la Universidad de Oxford.

«Todas las semanas hablamos con AstraZeneca para debatir sobre, bueno, lo que está pasando en India, lo que está pasando en China, y para saber, en el supuesto de que los datos de la Fase 2 y en un futuro los datos de la Fase 3 sean prometedores, si estamos listos para aplicar esa vacuna», dijo Gates en una conferencia de prensa en junio, una de las tantas interacciones con los medios de comunicación donde pareció describir a su fundación como básicamente la líder en la respuesta global a la pandemia.

«Nuestra fundación tiene mucha experiencia en vacunas y relaciones profundas con los fabricantes y, por lo tanto, utilizamos a nuestro personal y estamos analizando los conceptos detrás de estas [posibles vacunas] y todos los datos, para asegurarnos que son las más prometedores y que tenemos un plan para establecer múltiples fábricas en Asia, en América y en Europa… Sabemos cuáles son las vacunas cuya producción podemos aumentar, y tengo la esperanza de que alcanzaremos un número elevado gracias a la cooperación de las grandes empresas farmacéuticas. Están reaccionando bien, nos dicen “sí, pueden usar nuestra fábrica para desarrollar la vacuna de otro fabricante”, lo que es inaudito».

Gates, en sus observaciones, no mencionó ninguna inversión de su fundación en las empresas farmacéuticas dedicadas a COVID. Asimismo, en una entrevista con Wired en agosto, el antiguo director de Microsoft dijo que si él contrajese el virus, preferiría que le recetaran Remdesivir, sin mencionar que la fundación tiene acciones en Gilead, la empresa que desarrolló el fármaco, [14], según muestra su última declaración de renta de 2018. (La fundación se negó a dar detalles sobre su actual cartera de inversiones).

Las pautas periodísticas exigen la declaración de los conflictos de interés. Lo mismo sucede en ciencia, pero aun cuando Gates se inmiscuye en el discurso científico —por ejemplo, cuando escribió un comentario para The New England Journal of Medicine sobre lo que creía que los dirigentes del Gobierno deberían hacer para combatir la COVID— no ofreció detalles sobre sus lazos financieros. Gates completó el formulario de conflicto de intereses de la revista, pero solo clasificó sus intereses como “numerosos”, sin explicar el tamaño, el alcance y la clase de interés financiero en la pandemia. Lisa Bero, profesora de Medicina y Salud Pública en la Universidad de Colorado, afirma que los autores tienen que brindar detalles de sus conflictos de interés, incluso si eso implica enumerar una decena de empresas, lo cual no resulta inaudito entre los autores de The New England Journal of Medicine [15]. La revista no respondió a ninguna de nuestras preguntas sobre la declaración de Gates.

Sheldon Krimsky, profesor de Humanidades y Ciencias Sociales en la Universidad de Tufts (con quien coescribí un artículo para una revista académica en 2017), sostiene que las divulgaciones son fundamentales porque alertan a los lectores sobre un posible sesgo. Para ella: “La persona menos indicada para decirme si una vacuna está lista o no es aquella que tiene una inversión en la misma”.», considera Krimsky.”

Gates, en su artículo para la revista no nombró ninguna vacuna específica, sin embargo en otras partes parece elegir a ganadores y perdedores. En una entrevista extensa para The Daily Show en abril, Bill Gates dijo, al parecer, que su fundación gastaría miles de millones de dólares [16] en apoyar la elaboración de siete de sus vacunas preferidas. (La fundación no confirmó esta inversión ni ofreció detalles).

Si Gates siguiera las normas de declaración de intereses, habría transparencia no solo sobre el patrimonio de US$47.000 millones de la fundación Gates, sino también sobre la ubicación de la fortuna personal de Bill y Melinda Gates.

Según los cálculos de Forbes, el patrimonio privado de Bill Gates, que se estima en aproximadamente US$115. 000 millones [17], registró un aumento de más de US$10.000 millones [18] durante la pandemia. Se desconoce si los Gates tienen inversiones personales en empresas dedicadas a COVID.

De la misma manera que los políticos y los periodistas exhortaron a Trump para que publicara su declaración de renta, en parte con el fin de saber si estaba sacando beneficio económico de su presidencia, la declaración de ganancias y la cartera de inversiones de Bill Gates deberían someterse al escrutinio de la opinión pública por su protagonismo en la pandemia, que tiene un costo total de billones de dólares para la economía global.

El análisis de las finanzas de Gates realizado por The Nation se basó, en parte, en la declaración de renta de 2018 que la fundación entregó al Servicio de Impuestos Internos. En las circunstancias actuales, no se podrán conocer todas las inversiones de Gates hasta fines de 2021, cuando la fundación publique su declaración de la renta de 2020. The Nation solicitó en varias oportunidades una declaración de su situación financiera actual y las declaraciones de renta tanto de la familia Gates como de su fundación, pero no obtuvo respuesta.

El conocimiento público de las finanzas de los Gates también se ve limitado por la maraña de inversiones inescrutables de la fundación, como los US$100 millones en GTI 8 Institutional Investors [19], que corresponde a un fondo privado ubicado en las Islas Caimán, una jurisdicción reconocida por su secreto financiero [20]. La empresa a cargo del fondo, Gobal Forest Partners, sostuvo que los activos específicos del fondo no son de conocimiento público.

Aunque la Fundación Gates es una organización sin ánimo de lucro, sigue generando miles de millones de dólares en ingresos, en los últimos cinco años ha ingresado una cantidad mayor de dinero que todas las donaciones benéficas que la fundación ha realizado.

Si la pandemia realmente aporta una ganancia financiera para Bill Gates o para su fundación, es posible que ese dinero sea insignificante en comparación con el impulso político que ha recibido por ser el zar de las vacunas del mundo. Su tan alabado papel en la pandemia parece haber ayudado a institucionalizar y normalizar su poder político en otras áreas de trabajo de su fundación. A comienzos de este año, ante el coro de alabanzas al liderazgo de Gates en COVID, el gobernador de Nueva York Andrew Cuomo anunció que contará con el apoyo de la fundación Gates para reinventar las políticas educativas del estado.

Referencias

  1. Bennhold, K., & Sanger, D. E. (2020, 2 abril). U.S. Offered ‘Large Sum’ to German Company for Access to Coronavirus Vaccine Research, German Officials Say. The New York Times. https://www.nytimes.com/2020/03/15/world/europe/cornonavirus-vaccine-us-germany.html
  2. https://twitter.com/karl_lauterbach/status/1239128184777592837?lang=en
  3. https://www.sec.gov/Archives/edgar/data/1809122/000110465920085152/filename1.htm
  4. Reinicke, C. (2020, 17 agosto). This Bill Gates-backed coronavirus vaccine developer has skyrocketed 431% in just 2 days after going public (CVAC). Markets.Businessinsider.Com. https://markets.businessinsider.com/news/stocks/curevac-stock-price-since-ipo-bill-gates-coronavirus-vaccine-german-2020-8-1029510118
  5. 172 countries and multiple candidate vaccines engaged in COVID-19 vaccine Global Access Facility. (2020, 24 agosto). World Health Organization. https://www.who.int/news/item/24-08-2020-172-countries-and-multiple-candidate-vaccines-engaged-in-covid-19-vaccine-global-access-facility
  6. Aswad, J. (2020, 3 abril). Madonna Donates $1 Million to Gates Philanthropy Partners’ Coronavirus-Relief Efforts. Variety. https://variety.com/2020/music/news/madonna-coronavirus-donates-1-million-bill-gates-1234570429/
  7. https://cepi.net/research_dev/our-portfolio
  8. https://www.gatesfoundation.org/about/committed-grants#q/k=%22university%20of%20Oxford%22
  9. https://web.archive.org/web/20190517085723/https:/www.jenner.ac.uk/funders-partners
  10. Kirkpatrick, D. D. (2020, 2 mayo). In Race for a Coronavirus Vaccine, an Oxford Group Leaps Ahead. The New York Times. https://www.nytimes.com/2020/04/27/world/europe/coronavirus-vaccine-update-oxford.html
  11. University of Oxford. (2020, 30 abril). Landmark partnership announced for development of COVID-19 vaccine | University of Oxford. Www.Ox.Ac.Uk. https://www.ox.ac.uk/news/2020-04-30-landmark-partnership-announced-development-covid-19-vaccine
  12. Doctors Without Borders/Médecins Sans Frontières (MSF). (2020, 23 junio). MSF: Gavi must ensure COVID-19 vaccines produced through its new global fund for vaccine development are affordable for people everywhere. Doctors Without Borders – USA. https://www.doctorswithoutborders.org/what-we-do/news-stories/news/msf-gavi-must-ensure-covid-19-vaccines-produced-through-its-new-global
  13. Bill & Melinda Gates Foundation. (2018, 30 junio). Gates Foundation Names Dr. Trevor Mundel to Lead Global Health Program. Www.Prnewswire.Com/. https://www.prnewswire.com/news-releases/gates-foundation-names-dr-trevor-mundel-to-lead-global-health-program-129717323.html
  14. Gilead Sciences, Inc. (2020, 10 julio). Gilead Presents Additional Data on Investigational Antiviral Remdesivir for the Treatment of COVID-19 [Comunicado de prensa]. https://www.gilead.com/news-and-press/press-room/press-releases/2020/7/gilead-presents-additional-data-on-investigational-antiviral-remdesivir-for-the-treatment-of-covid-19
  15. Formulatio de declaración de posibles conflictos de interés. https://www.nejm.org/doi/suppl/10.1056/NEJMp2003762/suppl_file/nejmp2003762_disclosures.pdf
  16. Aten, J. (2020, 12 abril). Bill Gates to Spend Billions on a Covid-19 Vaccine. Inc.Com. https://www.inc.com/jason-aten/bill-gates-is-spending-billions-on-vaccines-that-wont-work-to-find-one-that-will.html
  17. https://www.forbes.com/real-time-billionaires/#61980e9f3d78
  18. Ponciano, J. (2020, 24 mayo). The World’s 25 Richest Billionaires Have Gained Nearly $255 Billion In Just Two Months. Forbes. https://www.forbes.com/sites/jonathanponciano/2020/05/22/billionaires-zuckerberg-bezos/?sh=49abdb247ed6
  19. https://reports.adviserinfo.sec.gov/reports/ADV/127064/PDF/127064.pdf
  20. Bowers, S. (2019, 10 octubre). Cayman Signals Willingness to Abandon Corporate Secrecy – But Not Yet. ICIJ. https://www.icij.org/investigations/paradise-papers/cayman-signals-willingness-to-abandon-corporate-secrecy-but-not-yet/

Nota de Salud y Fármacos: Los conflictos de Wellcome con el Covid -19
Wellcome es una fundación privada que invierte mucho en investigación en salud. Entre otras cosas, forma parte del grupo que ha constituido la OMS para acelerar el desarrollo de terapias y vacunas contra el Covid 19 (ACT Accelerator). Sin embargo, Wellcome al igual que la Fundación Gates invierte en muchas de las empresas que se pueden beneficiar por la venta de productos Covid. El BMJ ha revelado algunos de sus conflictos de interés y los resumimos en los siguientes párrafos [1].

Wellcome ha invertido US$389 en Novartis, que produce dexametasona y está investigando otros tratamientos para el Covid, y 252 millones de libras en Roche. Roche está produciendo anticuerpos monoclonales para Regeneron. Tanto Roche como Novartis han estado en conversaciones con Act-Accelerator. En total, Wellcome tiene invertidos £1.250 millones en empresas que trabajan en el desarrollo de vacunas, terapias y pruebas diagnósticas para el Covid -19.

La pandemia ha contribuido a mejorar la perspectiva que tiene el público de la industria farmacéutica y de las fundaciones filantrópicas como Gates y Wellcome. Sin embargo, hay quien opina que estas fundaciones están actuando como siempre lo han hecho, apoyando a las empresas farmacéuticas, maximizando sus propios beneficios, y solo rinden cuentas a su Consejo de Dirección.

Como es de esperar los voceros de Wellcome niegan que sus inversiones interfieran con la calidad e integridad del apoyo que están aportando a la OMS, y dicen que los que han contratado para trabajar con la OMS son expertos en enfermedades infecciosas de mucho prestigio, que aportan sus conocimientos científicos. Los investigadores que representan a Wellcome dicen que actúan con independencia, y los críticos dicen que no han visto las declaraciones de conflictos de interés.

Wellcome también forma parte del grupo de expertos científicos que asesora al gobierno del Reino Unido en la respuesta a la pandemia (SAGE), y de la coalición para la innovación en la preparación para emergencias (Coalition for Epidemic Preparedness Innovations – CEPI). Vale la pena notar que la persona que representa a Wellcome en SAGE forma para del grupo que decide cómo invertir los fondos de la fundación. Además, Wellcome aparece en los medios de comunicación y escribe en revistas científicas recomendando tratamientos para el Covid.

Según los autores del artículo, Wellcome parece haber aumentado sus inversiones en productos Covid y ha incluido en las decisiones de otros inversionistas privados.

Si bien los conflictos de interés no invalidad los aportes científicos que estas fundaciones estén haciendo, sería preferible evitar la presencia de estos conflictos entre los responsables de tomar decisiones.

Referencia

  1. Schwab T. Covid-19, trust, and Wellcome: how charity’s pharma investments overlap with its research efforts BMJ 2021; 372 :n556 doi:10.1136/bmj.n556
creado el 31 de Mayo de 2021