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Novartis. Los detalles paso a paso de la compra de MedCo por US$9.700 millones, Novartis admite que pagó en exceso y aportó una gran ganancia inesperada a los ejecutivos (In a play-by-play of the $9.7B MedCo buyout, Novartis admits it overpaid while offering a huge windfall to execs)
Jason Mast
Endpoints, 9 de diciembre de 2019
https://endpts.com/in-a-play-by-play-of-the-9-7b-medco-buyout-novartis-admits-it-overpaid-while-offering-a-huge-windfall-to- ejecutivos /
Traducido por Salud y Fármacos

Un mes después de recibir su nuevo cargo en The Medicines Company, el nuevo CEO Mark Timney contactó al entonces jefe de Novartis, Paul Hudson: ¿Tiene algún interés en asociarse?

No, le dijo Hudson. Ahora no, al menos.

Diez meses después, Hudson se había ido a dirigir Sanofi y el CEO de Novartis, Vas Narasimhan, estaba pagando US$9.700 millones por la empresa de biotecnología con un solo medicamento, la mayor de la serie de adquisiciones que Narasimhan ha firmado desde su nombramiento en 2017.

El acuerdo fue el producto de casi un año de negociaciones de un inversor activista y su controvertido socio que querían asegurar un acuerdo con el ejecutivo más expansionista de Big Pharma. Representaba una gran apuesta en el campo cardiovascular, que en los últimos años ha sido testigo de dos grandes fracasos y ha aportado enormes ganancias para dos de los nombres más llamativos de la industria.

La presentación a la SEC también reveló que: Novartis pagó más por el medicamento de lo que sus modelos determinaron que valía la pena.

Alex Denner, el inversor activista de alto perfil y el protegido de Carl Icahn, puso en marcha la compra cuando tomó el control de la junta en marzo de 2018. Denner había ayudado a orquestar las compras de Bioverativ y Ariad, e inmediatamente reestructuró la junta, incorporando tres directores con los que mantenía estrechos vínculos y redujo la membresía general de 12 a 7. El 10 de junio, el CEO Clive Meanwell había contactado al primer posible socio global para establecer un acuerdo.

En ese momento, el futuro de MedCo todavía era tenue. Acababan de vender, ese enero, su unidad de enfermedades infecciosas, recortando el 85% de su fuerza laboral (350 empleos). Estaban duplicando su esfuerzo en desarrollar inclisiran, la terapia de colesterol basada en ARN, cuando comenzaron a llegar los datos de la etapa intermedia. El medicamento había demostrado que podía reducir las LDL, pero aún era temprano; los resultados de la Fase III tardarían más de un año en estar disponibles.

Un gigante farmacéutico no identificado firmó un acuerdo de confidencialidad con MedCo y durante dos o tres meses realizó la debida diligencia antes de decirle a la biotecnologica con sede en NJ que ya no estaban interesados.

Eso sucedía en septiembre. El 11 de diciembre, Meanwell dejo de ser el CEO. Mark Timney, el ex jefe de Purdue Pharma que aparece en docenas de demandas por presuntamente ayudar a engañar al público sobre la adicción a Oxycontin, estaba presente. No esperó dos semanas completas antes de contactar a su posible primer socio de Big Pharma: una compañía que no fuera Novartis o del grupo con el que Meanwell había negociado. Sin embargo, pronto se inició un juego, como el ratón que pilla al gato, entre The Medicines Company y Novartis.

Las discusiones con Paul Hudson ocurrieron en enero. Hudson dijo que no, casi acabando con la oportunidad de Novartis, ya que poco después “Party B” presentó una oferta. Una oferta, sin embargo, que la junta despreció.

En mayo, se obtuvieron datos positivos de la extensión de un ensayo de fase II y Timney envió los resultados por correo electrónico a Hudson, y como mínimo a otra compañía. Pero cuando el jefe de desarrollo comercial de Novartis respondió al correo electrónico e intentó presentar a Timney a su jefa de negocios cardiovasculares, Alette Verbeek, Timney no respondió.

En cambio, en junio, Timney comenzó las negociaciones con el otro destinatario del correo electrónico, “Party C.” Hasta agosto, negoció con A, B, C y otros, antes de que le escribiera Verbeek el 7 de agosto. Comenzaron las conversaciones.

Pronto, el 26 de agosto, surgió la primera ronda de resultados positivos de la fase III, con lo que el precio de la acción subió hasta US$8, lo que preparaba el escenario para un frenesí de cinco vías en París, pues se acercaba el Congreso ESC de la Sociedad Europea de Cardiología el 31. Al entrar dos más en la refriega eso se convirtió en una negociación a siete.

Solo uno se retiraría antes de que Narismahan hiciera el 16 de septiembre una oferta: toda la compañía por US$74,03 por acción. Mientras MedCo pensaba en su respuesta, los datos positivos de dos nuevos ensayos elevaron el precio de las acciones a más de US$50. Timney volvió a llamar el 7 de octubre: valemos más y hay otras ofertas.

Ese día, los representantes de Goldman Sachs y JP Morgan comenzaron a contactar a 12 compañías farmacéuticas diferentes para evaluar el interés, incluyendo a todas las compañías con las que habían hablado anteriormente, además de a Party A. Dos de las nuevas picaron, junto con tres antiguas.

El 5 de noviembre, Novartis ofreció US$85 por acción. Goldman Sachs y JP Morgan le dijeron a MedCo que podrían obtener US$90, y Novartis estuvo de acuerdo, y planearon anunciarlo el 18 de noviembre en las Sesiones Científicas de la American Heart Association.

Pero antes de finalizar el acuerdo, tenían preguntas para Alnylam, la compañía RNAi de la que MedCo originalmente recibió la licencia de inclisiran en 2013 y por la que pagaron US$25 millones por adelantado. Al revisar los nuevos documentos, Novartis determinó que el medicamento no valía US$90 por acción. De hecho, dijeron que no valía los US$85 que habían ofrecido, pero le dijeron a MedCo que honrarían esa oferta inicial. El 22 de noviembre, la junta de MedCo votó unánimemente para aprobar el acuerdo.

Alex Denner cobrará US$368 millones en acciones por el acuerdo. Eso es más o menos lo que obtuvo de las ventas combinadas de Ariad y Bioverativ. Los otros pagos incluyen:

CEO Mark Timney – US$67 millones

Director de innovación / Ex CEO CEO Clive Meanwell – US$140 millones

Director de desarrollo Peter Wijngaard – US$30 millones

Vicepresidente ejecutivo Stephen Rodin – US$21 millones

creado el 25 de Febrero de 2020


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