Resumen
Este artículo tiene como objetivo reflexionar sobre las prácticas de automedicación entre estudiantes de medicina de una universidad pública en Chile, y las formas en que podemos dar cuenta de su eficacia.
Para ello, discutimos material proveniente de una investigación etnográfica dedicada a estas prácticas, centrándonos particularmente en la forma en que la biodisponibilidad de medicamentos psicoestimulantes conecta el mundo del laboratorio con el mundo social de la práctica de su consumo. Mostramos cómo este concepto es relevante al realizar recuentos antropológicos de prácticas mediadas por fármacos, en la medida en que ordena las experiencias que emergen del consumo.
Concluimos con dos aportes para el abordaje de este tipo de fenómenos desde la salud pública, sostenidos en la noción de ecologías de uso, fomentando una mirada crítica sobre el estatuto explicativo del uso racional de medicamentos y los grupos de riesgo en este tipo de fenómenos.