Resumen
Antecedentes. La resistencia a los antimicrobianos (RAMI) causa aproximadamente 1,27 millones de muertes directas al año y afecta de manera desproporcionada a los países de bajos y medianos ingresos (PIBM), donde los problemas para establecer un diagnóstico, la debilidad de la regulación y la falta de financiación dificultan su contención eficaz.
Objetivos.Sintetizar la evidencia sobre gobernanza, políticas y estrategias de Una Salud para abordar la RAMI en los PIBM, centrándose en la viabilidad, la equidad y el impacto en la salud pública.
Métodos. Se realizó una revisión exploratoria de 85 fuentes revisadas por pares y de políticas (2015-2026) identificada a través de PubMed, Scopus, Web of Science, Google Scholar y repositorios institucionales (OMS, FAO, WOAH, PNUMA, OCDE, Asamblea General de las Naciones Unidas). Dos revisores hicieron la selección de estudios y la extracción de datos de forma independiente, y las discrepancias se resolvieron por consenso.
La evidencia se sintetizó temáticamente y se clasificó según la viabilidad, la equidad y los resultados dentro del marco de Una Salud.
Resultados. Las intervenciones a corto plazo, incluyendo sólo las políticas de prescripción, la gestión del uso de antimicrobianos y las campañas comunitarias, redujeron el uso de antibióticos (7,5-36%) y mejoraron el conocimiento (15-25%).
Las reformas de Una Salud a mediano plazo fortalecieron la coordinación y la vigilancia aumentando la notificación intersectorial entre un 45% y un 60%, y mejorando la detección temprana de brotes en un 20-25% de los sitios centinela, aunque la capacidad de los laboratorios sigue siendo críticamente limitada en los países de bajos y medianos ingresos, particularmente en África, donde solo alrededor del 1% de los laboratorios realizan pruebas bacteriológicas.
Las medidas a largo plazo, incluyendo las restricciones al uso de antimicrobianos veterinarios, el monitoreo ambiental y la inversión en investigación, mostraron reducciones sostenidas en el uso de antimicrobianos y una mejoría en el acceso (10-20%).
Conclusiones. La resistencia a los antimicrobianos desafía la gobernanza y los sistemas de salud. La implementación gradual de intervenciones de gestión viables puede generar avances rápidos, mientras que el control sostenido requiere una gobernanza multisectorial fortalecida, una vigilancia integrada y una innovación equitativa.
La evidencia sigue siendo limitada debido a la heterogeneidad y la escasa representación de las iniciativas lideradas localmente.