Puntos clave
Preguntas: ¿Qué se sabe sobre los riesgos de que personas influyentes (influencers) promuevan medicamentos recetados en las redes sociales y cómo la evidencia existente puede orientar futuras investigaciones y políticas eficaces?
Resultados: En esta revisión sistemática exploratoria de 12 artículos publicados en revistas revisadas por pares, la promoción que hicieron los influencers de los medicamentos de venta con receta se asoció sistemáticamente con información errónea, una supervisión regulatoria débil y desactualizada, y dificultades de la audiencia para reconocer la intención promocional cuando el marketing se integraba en narrativas personales.
Significado: Estos hallazgos subrayan la necesidad urgente de actualizar las guías regulatorias, incorporar requisitos de divulgación más estrictos y estandarizados, y de exigir a las plataformas e iniciativas específicas de alfabetización digital mayor rendición de cuentas para mitigar los riesgos para la salud pública.
Resumen
Importancia: La promoción de medicamentos recetados que hacen los influencers a través de las redes sociales es un fenómeno creciente que suscita preocupación porque ofrecen consejos engañosos, la supervisión regulatoria es insuficiente y las prácticas de marketing son éticamente cuestionables. Entender el alcance y los riesgos de las actividades promocionales de los influencerses esencial para proteger la salud pública.
Objetivo: Revisar sistemáticamente la investigación existente sobre la promoción de medicamentos recetados por parte de influencers, tratando de identificar temas recurrentes, lagunas regulatorias y oportunidades de intervención.
Revisión de la evidencia: Esta revisión sistemática exploratoria se realizó de acuerdo con la guía de notificación PRISMA (Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-Analyses). La estrategia de búsqueda se desarrolló con un bibliotecario especializado en ciencias de la salud y se prerregistró en Open Science Framework. Se recuperaron artículos publicados en inglés en revistas revisadas por pares de las bases de datos Medline, Communication & Mass Media Complete, CINAHL Complete, PsycInfo, Web of Science, Business Source Complete, Scopus y Cochrane Library, abarcando investigaciones realizadas en diversos contextos en línea y de atención sanitaria en todo el mundo entre 2004 y 2024.
Las búsquedas utilizaron términos clave relacionados con influencers, redes sociales y medicamentos recetados, y se finalizaron el 13 de marzo de 2024. Los estudios incluidos se sometieron a un análisis temático. Los resultados principales abarcaron preocupaciones relacionadas con la precisión (información errónea), la transparencia (prácticas de divulgación) y la capacidad de persuasión (narrativas personales y parasociales) de la promoción de medicamentos recetados por parte de influencers.
Resultados: Doce artículos cumplieron los criterios de inclusión (8 empíricos y 4 teóricos), abordando temas como la publicidad de los anticonceptivos, los fármacos para mejorar el rendimiento y la promoción farmacéutica en general. Los métodos incluyeron análisis de contenido, entrevistas y experimentos. Surgieron tres temas recurrentes: (1) información errónea derivada de la limitada experiencia de los influencers en el contexto de una audiencia con baja alfabetización sanitaria; (2) supervisión regulatoria débil y prácticas de divulgación inconsistentes; y (3) narrativas parasociales que difuminan las distinciones entre el testimonio personal y la promoción remunerada.
Conclusiones y relevancia: Este estudio de revisión sistemática exploratoria sobre la promoción de medicamentos recetados por parte de personas influyentes (influencers) reveló que dicha promoción conllevaba el riesgo de ofrecer consejos inexactos o engañosos, a menudo amplificados por narrativas personales con gran carga emocional, en un entorno poco supervisado sin mecanismos para exigir adherencia a las normas.
A pesar de que la base de evidencia es reducida y fragmentada, estos hallazgos subrayan la necesidad urgente de contar con directrices normativas actualizadas, requisitos de divulgación estandarizados y exigibles, mayor responsabilidad por parte de las plataformas, e iniciativas específicas de alfabetización digital. Los responsables de formular políticas y los investigadores deben actuar de manera proactiva para salvaguardar la salud pública.