Resumen
Objetivo: Determinar si los pagos de la industria a los cardiólogos se asocian con el gasto de los beneficiarios de Medicare, dado que los incentivos financieros pueden influir en la toma de decisiones clínicas.
Diseño del estudio: Análisis transversal que compara los datos de Open Payments de 2022 con el gasto en Medicare tradicional atribuido a los cardiólogos.
Métodos: Utilizamos datos de acceso público sobre los pagos de la industria a los proveedores (Open Payments) y los honorarios profesionales por proveedor correspondientes a los servicios para los beneficiarios de Medicare tradicional durante el año 2022. Aplicamos un modelo de regresión lineal multivariable en el que el criterio de valoración era el gasto atribuido al cardiólogo por beneficiario de Medicare tradicional, y la variable predictora de interés eran los pagos de la industria no relacionados con investigación. Para el análisis principal, realizamos ajustes según las características de los cardiólogos y de los pacientes, e incluimos un efecto fijo para el estado en el que ejercía el profesional.
Resultados: Nuestra muestra incluyó a 26.805 cardiólogos; de ellos, el 82,3% recibió al menos un pago. El pago medio (desviación estándar) de la industria a los cardiólogos fue de US$3.958 (US$17.471). En el modelo principal, un aumento de US$10.000 en los pagos de la industria se asoció con un incremento de US$14,1 (IC del 95 %: US$11,9 – US$16,3) en el gasto medio por beneficiario de Medicare.
Conclusiones: Se observó una correlación positiva entre los pagos de la industria y el gasto por beneficiario de Medicare tradicional atribuido a un cardiólogo concreto. Aunque nuestro análisis no establece una relación de causalidad, el vínculo entre los pagos de la industria y el gasto atribuido podría ser significativo, incluso si dichos pagos influyen directamente solo en una fracción del gasto total. Futuros estudios deberían caracterizar mejor la relación entre los pagos de empresas de dispositivos médicos y farmacéuticas y el gasto en esos dispositivos y fármacos específicos, además de emplear métodos causales para medir en qué medida estos pagos pueden influir en la utilización de los servicios de atención en salud.