Resumen
Antecedentes. Las sociedades médicas definen estándares clínicos, elaboran guías de práctica clínica y ofrecen formación continua a los médicos. Muchas de ellas reciben financiación de empresas farmacéuticas y de dispositivos médicos, lo que genera conflictos de interés (CI); sin embargo, la gobernanza de los CI a nivel organizacional en las sociedades médicas apenas se ha estudiado. Desarrollamos la que, a nuestro entender, es la primera herramienta integral para evaluar las políticas de CI de las sociedades médicas y la aplicamos a sociedades médicas canadienses.
Métodos y resultados. Identificamos 68 sociedades médicas canadienses que cumplían nuestros criterios de inclusión, y buscamos sistemáticamente sus políticas de CI en las secciones de acceso público de sus sitios web. Dos investigadores analizaron independientemente las políticas utilizando nuestra herramienta de 51 elementos, que abarcaba nueve ámbitos: educación médica continua/desarrollo profesional continuo (EMC/DPC), CI de los líderes, guías de práctica clínica, relaciones con la industria, financiación de la investigación, financiación externa, asambleas generales anuales, CI del personal y en las revistas de la sociedad.
Solo 33 sociedades (48,5%) disponían de alguna política de CI de acceso público y, entre las que la tenían, se abordaba una media de solo 1,85 ámbitos (el 20,5% de la cobertura posible). El ámbito abordado con mayor frecuencia fue la educación médica continua/desarrollo profesional continuo (22 sociedades, 32,4%), seguido por el CI de los líderes (12 sociedades, 17,6%).
En los ámbitos para los que existían políticas, las sociedades cubrían una media de solo el 32,5% de los elementos pertinentes. El elemento de política más frecuente fue la declaración de CI por parte de los ponentes en actividades de educación médica continua/desarrollo profesional continuo (16 sociedades, 23,5%). Las políticas relacionadas con la financiación de la investigación, la financiación externa, las reuniones anuales y el CI del personal fueron escasas (entre el 1,5 % y el 5,9 % de las sociedades). Cuando existían, las políticas solían ser restrictivas, pero de alcance limitado.
Conclusiones. La mayoría de las sociedades médicas canadienses carecen de una gobernanza integral de los CI, y las políticas existentes son fragmentadas y reactivas. Se necesitan estrategias más transparentes, integrales y de obligado cumplimiento para proteger la independencia institucional y la confianza pública. La herramienta de evaluación podría adaptarse para su uso en otras jurisdicciones, con el fin de fomentar la estandarización internacional y el desarrollo de mejores prácticas.