La empresa farmacéutica había paralizado los proyectos a gran escala en Inglaterra, pero ahora se ha comprometido a invertir en dos centros, según anunció Keir Starmer
AstraZeneca, la mayor farmacéutica británica, ha anunciado que invertirá £300 millones en el Reino Unido, protagonizando un inesperado cambio de rumbo tras haber paralizado los proyectos a gran escala en ese país el año pasado.
La compañía había frenado sus inversiones en el Gran Bretaña debido a su descontento con el entorno empresarial, incluyendo aspectos como la disponibilidad de medicamentos nuevos en el Servicio Nacional de Salud (NHS) y la política de precios de los medicamentos.
El 29 de abril comunicó que invertiría en dos instalaciones existentes: reactivando un proyecto de expansión de £200 millones en Cambridge —que había quedado en suspenso— y destinando £100 millones a su centro de Macclesfield.
Keir Starmer anunció la inversión en la Cámara de los Comunes, señalando que serviría para proteger empleos.
AstraZeneca completará la construcción de un edificio de oficinas denominado “The Disc” en su campus de Cambridge, cerca de su sede central. Asimismo, construirá un “laboratorio futuristico” en sus instalaciones de Macclesfield, que utilizará herramientas digitales y de análisis de datos para impulsar el desarrollo de fármacos, según explicó Pascal Soriot, director ejecutivo de la empresa.
Esta iniciativa generará nuevos empleos científicos en Macclesfield, aunque AstraZeneca no pudo precisar cuántos. En Cambridge, la empresa trasladará a personal de otros edificios a las nuevas oficinas, que llevarán el nombre de Rosalind Franklin, cuyo trabajo en cristalografía de rayos X fue fundamental para descifrar la estructura del ADN. El traslado afectará tanto a científicos dedicados al análisis de datos como a científicos moleculares que también realizan tareas de oficina.
El pasado mes de septiembre, AstraZeneca paralizó la inversión de £200 millones en Cambridge; esta decisión se produjo tras la cancelación, en enero, de los planes para invertir £450 millones en su planta de fabricación de vacunas en Speke (Merseyside). La compañía atribuyó la medida a una reducción del apoyo gubernamental tras meses de negociaciones.
AstraZeneca emplea a 10.000 personas en el Reino Unido: más de 4.000 en Cambridge, una cifra similar en Macclesfield, 2.000 entre Londres y Luton, y 400 en Speke.
Starmer afirmó que la inversión fue “posible gracias al acuerdo farmacéutico alcanzado con EE UU para garantizar el futuro de miles de empleos en Macclesfield y Cambridge. Se trata de una importante muestra de confianza en el Reino Unido y en los planes del Partido Laborista para fortalecer nuestra economía”.
El Reino Unido alcanzó un acuerdo sobre precios con EE UU en diciembre de 2025, que conducirá a una reducción del coste de los medicamentos recetados en EE UU —donde históricamente han sido mucho más caros que en otros lugares— y a un mayor gasto en fármacos para el NHS (Servicio Nacional de Salud británico). A cambio, las empresas farmacéuticas del Reino Unido quedarán exentas de aranceles comerciales en EE UU.
Soriot agradeció al gobierno británico «su esfuerzo por mejorar el acceso para los pacientes, incluyendo cuatro nuevas aprobaciones [de medicamentos] desde principios de año», y expresó su deseo de «seguir mejorando el acceso y el entorno para los reembolsos, así como de construir un sector de ciencias de la vida sólido».
Liz Kendall, ministra de Ciencia, declaró: «Esta inversión supone otro importante voto de confianza en nuestra comunidad científica y respalda la investigación británica para que haga lo que mejor sabe hacer: desarrollar los fármacos, tratamientos e innovaciones que mejoran vidas».
Susannah Streeter, estratega jefe de inversiones de Wealth Club —una plataforma de inversión—, comentó: «Es una noticia muy alentadora; parece que la industria farmacéutica del Reino Unido está recuperando el impulso.
“La reanudación del proyecto de expansión en Cambridge… es muy simbólica. Demuestra cómo el gobierno ha estado trabajando intensamente, entre bastidores, para intentar que el Reino Unido resulte más atractivo para las grandes farmacéuticas”.
No obstante, esta iniciativa queda eclipsada por los US$50.000 millones que la farmacéutica está invirtiendo en investigación y fabricación en EE UU —anunciados el pasado octubre— y por su plan de inversión de US$15.000 millones en China.
Previamente, ese mismo miércoles, tanto AstraZeneca como GSK comunicaron sólidas ventas de medicamentos contra el cáncer, a pesar de que GSK sufrió un revés en EE UU, posiblemente vinculado al «escepticismo» hacia las vacunas por parte de la administración de Donald Trump.