Salud y Fármacos

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ENSAYOS CLÍNICOS

Regulación, Registro y Diseminación de Resultados

Costa Rica. Freno al avance científico
La Nación, 8 de septiembre de 2012
http://www.nacion.com/2012-09-08/Opinion/Freno-al-avance-cientifico.aspx

Tres diputados y 138 mociones, cada una capaz de consumir 30 minutos de trabajo en el plenario, tienen frenada la ley de investigaciones clínicas. Médicos y científicos de la empresa privada, y las universidades públicas, claman por reactivarlos estudios.

Las barras de la Asamblea Legislativa se llenan de médicos, profesionales a quienes confiamos el buen resguardo de la salud. Se les unen académicos de las principales universidades del país y, si el Ministerio de Salud no asiste, porque sería inapropiado, su jerarca se ha manifestado con frecuencia sobre la necesidad de responder al clamor de los profesionales e investigadores para dotar al país de una ley reguladora de las investigaciones clínicas.

Al llamado se suma el Ministerio de Comercio Exterior, interesado en atraer inversiones del sector farmacéutico. Anabel González, titular de esa cartera, no deja de señalar las posibilidades existentes en las instituciones de educación superior y los centros de investigación nacionales, como el Cenibiot, el Instituto Clodomiro Picado y el INBio. Según la ministra, la industria de la salud aporta la quinta parte de las exportaciones y está en franco crecimiento.

La Comisión de Asuntos Sociales de la Asamblea Legislativa aprobó por unanimidad el proyecto de ley, y la mayoría del plenario está dispuesta a aprobarlo. Los diputados están satisfechos de la compatibilidad entre la propuesta y las normas internacionales sobre la investigación clínica.

Todas las condiciones están dadas para llenar el vacío creado hace dos años, cuando la Sala Constitucional exigió la aprobación de una ley para sustituir el reglamento aplicado hasta entonces. Los magistrados no prohibieron la investigación clínica, como se ha dicho por error, y tampoco encontraron roce alguno entre la Constitución y esa actividad científica. Se limitaron a señalar, en virtud de la importancia de los valores en juego, la necesidad de regularla por una norma de rango superior.

La decisión judicial puso el tema en manos de los diputados, y tres de ellos, a estas alturas, impiden votar el proyecto. Sus votos no son necesarios para aprobarlo, pero su empleo del reglamento legislativo impide a la mayoría, una vez más, manifestar su opinión.

La suma de las opiniones de expertos de la Universidad de Costa Rica, el Instituto Tecnológico y la Academia Nacional de Ciencias, además de las empresas del ramo, no basta para conmover al trío de legisladores. Insisten, desde su estrecha perspectiva, en incorporar a la normativa disposiciones cuya aplicación le restaría viabilidad.

La diputada socialcristiana Gloria Bejarano calificó de “inaceptables” los cambios propuestos porque varían “el objeto y alcance de la ley”. Además, señaló la inconsistencia de haber planteado una fórmula para integrar el Consejo Nacional de Investigación en Salud y ahora pretender cambiarlo, cuando la ley está en las últimas fases del proceso legislativo.

Tres diputados y 138 mociones, cada una capaz de consumir 30 minutos de trabajo en el plenario, tienen frenada la ley y, con ella, el desarrollo de una actividad científica común en todo el mundo. Costa Rica es más bien la excepción. En palabras de Miguel Rojas, coordinador del Centro de Investigación en Biotecnología del Instituto Tecnológico, el país exhibe una “doble moral”: “Queremos usar medicamentos modernos y eficaces, pero que los prueben en otros países”.

La investigación clínica no es la búsqueda de conejillos de Indias para beneficiar a grandes empresas farmacéuticas. Exige protocolos de seguridad y confidencialidad ya incorporados a la ley, pero es indispensable para el avance de la medicina, transfiere tecnología y permite a los investigadores nacionales participar en el desarrollo de la ciencia.

También ofrece a los pacientes acceso a fármacos avanzados, sin mencionar su fin último, que es ampliar la gama de medicamentos disponibles para el público en general.

Nota del Editor: Hay que resaltar que el hecho de que se hayan parado los ensayos clínicos en Costa Rica no tiene nada que ver con el acceso a los medicamentos ni con el avance de la ciencia. Los pacientes costarricenses tienen acceso a medicamentos a través de la Caja Costarricense de Seguro Social, y la gran mayoría de ensayos clínicos son multicéntricos, están diseñados por científicos extranjeros y son analizados en el extranjero.

modificado el 28 de Noviembre de 2013


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