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Farmacovigilancia

Investigaciones

Experto advierte sobre la asociación de los antidepresivos a la violencia (Expert warns of antidepressants linked to violence)
Citizens Commission on Human Rights International, 29 de mayo de 2018l
https://www.prnewswire.com/news-releases/expert-warns-of-antidepressants-linked-to-violence-300655424.html
Traducido por Salud y Fármacos

La Comisión de Ciudadanos por los Derechos Humanos (Citizens Commission on Human Rights CCHR) dice que las pruebas para el despistaje de problemas de salud mental que se hacen en las escuelas y los psicotrópicos pueden contribuir a que se comentan actos violentos carentes de sentido

A raíz de actos recientes de violencia sin sentido, especialmente en las escuelas, la Comisión de Ciudadanos por los Derechos Humanos (CCHR), el organismo que vigila la salud mental, instó a las autoridades estatales y a los educadores a no adoptar “las pruebas de despistaje de salud mental” que se hacen en las escuelas con la falsa esperanza de prevenir la violencia. Estas evaluaciones podrían exacerbar el problema si contribuyen a que los niños reciban medicamentos psicotrópicos, dice CCHR. Independiente de las declaraciones de CCHR, el Dr. David Healy, experto internacional en psicofarmacología, calculó que el 90% de los tiroteos escolares hasta el 2012, durante más de una década, se relacionaron con los antidepresivos ISRS (p. ej., fluoxetina, paroxetina, sertralina, etc.) [1]. El Dr. Healy advirtió: “La violencia y otros comportamientos potencialmente delictivos que resultan del consumo de medicamentos de venta con receta son el secreto mejor guardado de la medicina”[2].

En un estudio internacional publicado a principios de este año, CCHR documentó 36 tiroteos en escuelas y actos de violencia relacionados con la escuela que datan de 1988. Todos los delitos fueron cometidos por personas que tomaban o estaban dejando de tomar medicamentos psiquiátricos. Según el estudio, 172 personas resultaron heridas y 80 fueron asesinadas, como se puede leer en una nota reciente del servicio de noticias en línea, The Blaze. Lee el informe aquí. https://www.cchrint.org/pdfs/violence-report.pdf

Casos recientes han reforzado la posición de CCHR. El 20 de mayo, la policía acusó a un padre de 62 años de asesinato en primer grado después de que, según ellos, estrellara intencionalmente su Jeep en un restaurante de Carolina del Norte matando a dos familiares. Había ido al restaurante con la familia y se excusó del grupo. Los familiares estaban comiendo aperitivos y asumieron que el hombre se había levantado para usar el baño. Momentos después, estrelló su vehículo a gran velocidad en el área donde sabía que estaba sentada su familia. Según el pastor de la congregación a la que asistía ese hombre, le recetaron antidepresivos y medicamentos contra la ansiedad. Supuestamente le dijo al pastor que los estaba tomando correctamente y que estaba viendo a un psiquiatra, así como a su médico de familia [3].

El 19 de mayo, The West Australian informó que un abuelo australiano, de 61 años, había matado a tiros a su esposa, a su hija y a cuatro nietos a las pocas semanas de comenzar a tomar un antidepresivo. Según el artículo, los antidepresivos más nuevos “aumentan los niveles de serotonina en el cerebro” y “en casos raros, pueden contribuir a la violencia extrema, el asesinato y el suicidio, especialmente en las primeras semanas de tratamiento”. Un amigo de la familia le dijo al periódico: “Creo que, por el bien de la sociedad, estos medicamentos que alteran la mente deben denunciarse como peligrosos” [4].

Los tribunales reconocen los riesgos de los medicamentos
Estos son los peligros, que se incluyen en las advertencias de las agencias reguladoras de medicamentos y que muchos expertos que aparecen en el estudio de CCHR reconocen, y que según CCHR los educadores y los funcionarios estatales deben conocer, “Los medicamentos psiquiátricos causan violencia y suicidio”.

Los tribunales han reconocido el papel de los medicamentos psiquiátricos en los delitos violentos.

  • En enero de 1999, un estudiante de 27 años de la Universidad de North Dakota disparó y mató a su hija de cinco semanas y se hirió después de haber consumido un estimulante durante un par de semanas. Tras la primera semana de tratamiento, describió delirios y alucinaciones. Shire Richwood, el fabricante del medicamento emitió un comunicado para el tribunal diciendo que la psicosis es un efecto secundario de esta clase de estimulantes. Los cargos contra el joven fueron desestimados cuando varios médicos informaran que sufría un “Desorden Psicótico Inducido por Anfetaminas” [5]. (En 1994, la FDA escribió al Dr. Mark Abramowicz por el borrador de un artículo sobre los estimulantes que se utilizan para el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad, donde sugeria que la sección de efectos adversos debía mencionar la “psicosis tóxica”. Recientemente, el New York Times hizo referencia a que la guía de medicamentos de la FDA sobre el metilfenidato dice que hay que vigilar por “si empeora o aparecen comportamientos hostiles”).
  • El 25 de mayo de 2001, un juez australiano culpó al antidepresivo, sertralina, de convertir a un esposo pacífico y respetuoso de la ley, en un asesino violento. El hombre no tenía antecedentes de violencia ni tendencias suicidas, y había tenido un empleo remunerado durante toda su vida. El juez Barry O’Keefe dijo que si el acusado no hubiera tomado el antidepresivo, “era abrumadoramente probable que [su esposa] no hubiera sido asesinada…” [6]. Fue sentenciado a tres años de prisión.
  • En junio de 2001, un jurado de Wyoming otorgó US$8 millones a los familiares de un hombre de familia, abuelo cariñoso y no violento que después de tomar un antidepresivo que le habían recetado para la ansiedad empezó a tirar tiros. Dos días después, el padre dio tres tiros a las cabezas de su esposa, su hija y su nieta de nueve meses, y se suicidó. El jurado determinó que la paroxetina “puede ocasionar que algunas personas se vuelvan homicidas y / o suicidas” y que el medicamento fue 80% responsable de los actos subsiguientes [7].

Las pruebas de despistaje de salud mental crean más problemas
A raíz del terrible tiroteo en la escuela secundaria Santa Fe en Texas que dejo diez muertos, el gobernador de Texas Greg Abbott organizó mesas redondas con la esperanza de encontrar estrategias para mejorar la seguridad escolar en todo el estado.

Independientemente que el tirador de Texas estuviera tomando psicotrópicos o no para su presunto comportamiento desequilibrado, preocupa que Texas quiera hacer una evaluación más amplia de la salud mental, algo que, aunque parezca esperanzador, podría simplemente avivar el problema.

La División de Justicia Criminal de la oficina del gobernador de Texas otorgó US$565.000 al Proyecto de Telemedicina, Bienestar, Intervención, Triage y Referencia (TWITR) del Centro de Ciencias de la Salud de Texas Tech University para identificar a los estudiantes de secundaria y preparatoria con mayor riesgo de cometer actos de violencia en las escuelas, y poder intervenir antes de que suceda [8]. La beca era para el periodo entre septiembre de 2014 y agosto de 2016. A través del programa, se identificó a los estudiantes en riesgo de 10 distritos escolares del oeste de Texas que mostraron un comportamiento agresivo o perjudicial, y luego se hizo un tamizaje para determinar si requerían servicios psiquiátricos.

Desde su lanzamiento, se han referido más de 400 estudiantes al programa, y 200 se han sometido a exámenes para detectar presunta ansiedad, depresión, soledad, aislamiento y si son propensos a la violencia o a pensamientos violentos [9]. Esta es una cifra sorprendente, dice CCHR, teniendo en cuenta que los psiquiatras admiten que no tienen forma de predecir la violencia. En un artículo publicado en Rutgers Law Review, Henry Steadman y Joseph Cocozza también concluyeron que “no hay evidencia empírica que respalde la posición de que los psiquiatras tienen experiencia especial en la predicción precisa de la peligrosidad” [10].

Además, los métodos de diagnóstico de los psiquiatras son subjetivos y varios métodos de detección tienen tasas de falsos positivos extraordinariamente altas, es decir, un alto riesgo de ser etiquetados erróneamente con un trastorno mental y recibir tratamiento farmacologico.

El proyecto TWITR informó:

38 (17%) fueron enviados a hospitales psiquiátricos o salas de emergencia.
44 (20%) enviados a otros lugares por prescripción psiquiatrica, como un campus disciplinario o una ubicación educativa alternativa.
57 (26%) fueron derivados a otros servicios por cosas como ansiedad, trastornos alimentarios, etc.
65 fueron referidos por ideación suicida o autolesión.
94 estudiantes fueron referidos al proyecto TWITR por ira o violencia.

Karen Effrem, MD, pediatra y presidenta de Education Liberty Watch (anteriormente Ed Watch), señala una serie de problemas con el proyecto. “Mientras los funcionarios federales, estatales y locales intentan mejorar la seguridad de los estudiantes tras el trágico tiroteo en la escuela de Parkland, Fla. [Y ahora el tiroteo en Santa Fe High School], la creciente preocupación por la salud mental de los estudiantes ha contribuido a incrementar el tamizaje de los problemas de salud mental en estudiantes” [11].

La Dra. Effrem declaró: “Hay tantos problemas con las bases sobre las que se construyen estos programas, es difícil saber por dónde empezar. Comencemos con la aceptada subjetividad de los criterios de diagnóstico de enfermedades mentales. Cuando la última versión del manual de diagnóstico de la Asociación Americana de Psiquiatría (APA) estaba a punto de ser publicada, el Dr. Dilip Jeste, presidente de APA en ese momento, admitió: “En la actualidad, la mayoría de los trastornos psiquiátricos carecen de biomarcadores diagnósticos validados, y aunque se están logrando avances considerables en el campo de la neurobiología, los diagnósticos psiquiátricos todavia se basan principalmente en la evaluacion clinica'”. En otras palabras, como dijo Thomas Insel, exdirector del Instituto Nacional de Salud Mental, los diagnósticos psiquiátricos se basan en un consenso [voto] sobre grupos de síntomas clínicos, no en una medida objetiva de laboratorio” [12].

La Dra. Effrem citó a la OMS que aborde el complicado problema de diagnosticar a niños y adolescentes: “La infancia y la adolescencia son fases de desarrollo, es difícil establecer límites claros entre los fenómenos que forman parte del desarrollo normal y los que son anormales”.

“También es importante discutir la precisión de los instrumentos de tamizaje de la salud mental, dado que ambos programas están haciendo despistajes en las escuelas. El Columbia Suicide Screen tiene una tasa de falsos positivos del 84%. Otros recomendados por la Academia Estadounidense de Pediatría tienen índices de falsos positivos de 71% y 59%”, afirmó la Dra. Effrem.

Además, los medicamentos recetados para tratar los problemas de la niñez y la adolescencia, como los antidepresivos ISRS, “en niños y adolescentes se asocian a pensamientos suicidas e intentos de suicidio. De hecho, estos medicamentos llevan la advertencia de recuadro negro de la FDA, la advertencia más seria sin llegar a prohibir el medicamento. Los ISRS también se asocian con reacciones violentas, incluyendo disparos asesinos como los que ocurren en las escuelas y en otros tiroteos masivos “, señala la Dra. Effrem.

Con frecuencia, los antidepresivos se combinan con otros medicamentos psicotrópicos, como los antipsicóticos. Dice la Dra. Effrem, “Sin embargo, estos otros medicamentos tienen efectos secundarios muy graves, incluyendo movimientos anormales permanentes, daño cerebral, obesidad, diabetes y ataques cardíacos”. Por lo tanto, “realizar tamizajes de salud mental y utilizar medicamentos para resolver estos problemas es como colocar un vendaje a una pierna fracturada”.

Un conocido efecto secundario de los antipsicóticos (y algunas veces de los antidepresivos) es la acatisia (a, sin; kathisia, sentado; incapacidad para mantenerse quieto). Como dice el informe de CCHR: “Es una situación muy molesta en la que el paciente siente una inquietud increíble e irresistible, que se traduce en movimientos constantes y repetitivos, como caminar, mecerse o balancearse. Este efecto secundario se ha relacionado con comportamientos agresivos y violentos [13]. La persona puede experimentar impulsos violentos y agresivos, o puede tener ideas suicidas, aunque a menudo no puede precisar la fuente de su angustia, por muy insoportable que sea” [14]. En el estudio de CCHR, que incluye más de 60 actos de violencia, se hizo referencia a los antidepresivos 48 veces; a las benzodiazepinas / sedantes alrededor de 12; a los antipsicóticos y estimulantes (metilfenidato) al menos seis veces cada uno (algunos autores había tomado varios psicotrópicos).

Texas ya ha adoptado recomendaciones psiquiátricas peligrosas con anterioridad, por ejemplo, el Proyecto de Algoritmo de Medicación de Texas (TMAP) que fue desarrollado en colaboración con la industria farmacéutica, prominentes psiquiatras de la Universidad de Texas y funcionarios estatales del departamento de salud mental [15]. Texas inició el protocolo de medicamentos de TMAP en 1997, recomendando la prescripción de los nuevos medicamentos psiquiátricos que son más costosos, especialmente los antipsicóticos. El departamento de salud de Texas recibió casi US$6 millones en contribuciones de una compañía farmacéutica y de otras partes para implementar TMAP. Los psiquiatras a cargo de determinar las pautas de TMAP tenían vínculos importantes con las compañías farmacéuticas que financiaron su desarrollo. TMAP conllevó costos de atención médica paralizantes, y el gasto del programa Medicaid de Texas en cinco medicamentos antipsicóticos creció vertiginosamente de US$28 millones en 2002 a US$177 millones en 2004 [16]. Las demandas judiciales eventualmente acabaron con TMAP [17].

CCHR advierte que los tamizajes de salud mental y el inevitable aumento de las prescripciones de medicamentos psicotrópicos no solo provocarán un aumento de los presupuestos estatales sin aportar un beneficio equitativo o positivo: disminución de la violencia, sino que, y todavía más importante, pondrán a más estudiantes, maestros y a la comunidad en riesgo de que aumente la violencia.

Como organización sin fines de lucro, CCHR depende de membrecías y donaciones para llevar a cabo su misión y sus acciones para frenar el uso de psicotrópicos, incluyendo mantener una base de datos de efectos secundarios de medicamentos psiquiátricos para que los consumidores, padres y familias, accedan fácilmente a información sobre efectos adversos y advertencias de la agencia reguladora. Haga clic aquí https://www.cchrint.org/cchrint-donate/ para apoyar la causa.

Referencias:

  1. “Psych meds linked to 90% of school shootings, WND, 18 Dec. 2012,http://www.wnd.com/2012/12/psych-meds-linked-to-90-of-school-shootings/#i1JviHwg3g2T7KSt.99.
  2. John Horgan, “What ’60 Minutes’ Gets Wrong in Report on Mental Illness and Violence,” Scientific American, 2 Oct. 2013, https://blogs.scientificamerican.com/cross-check/what-e2809c60-minutese2809d-gets-wrong-in-report-on-mental-illness-and-violence/.
  3. “Man Who Crashed Into Restaurant Killing 2 Was Severely Depressed: Pastor,” wfmynews2.com, 21 May 2018, https://www.wfmynews2.com/article/news/local/man-who-crashed-into-restaurant-killing-2-was-severely-depressed-pastor/83-556684229.
  4. Trevor Paddenburg, “Margaret River shootings: Grandfather taking antidepressant medication before murders,” The West Australian, 19 May 2018, https://thewest.com.au/news/south-west/margaret-river-shootings-grandfather-taking-antidepressant-medication-before-murders-ng-b88841069z.
  5. “Prescription: concentration. The number of prescriptions for Adderall is rising, as is the number of students using the drug for academic and recreational purposes,” Oregon Daily Emerald, 2 May 2005; “Man who Shot Child Sues Drug Company,” Herald, 23 Sept. 2000.
  6. Sarah Boseley, “Prozac class drug blamed for killing,” The Guardian (London), 25 May 2001, https://www.theguardian.com/uk/2001/may/26/sarahboseley.
  7. Jim Rosack, “SSRIs Called on Carpet over Violence Claims,” Psychiatric News, Vol. 36, No. 19, 5 Oct. 2001.David Healy, Andrew Herxheimer, and David B Menkes, “Antidepressants and Violence: Problems at the Interface of Medicine and Law,” PLoS Medicine, Sept. 2006, 3(9): e372, https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC1564177/.
  8. After Santa Fe shooting, Gov. Greg Abbott sees a West Texas mental health program as a statewide model,” Texas Tribune, 19 May 2018, https://www.texastribune.org/2018/05/19/after-santa-fe-high-school-shooting-gov-greg-abbott-wants-school-menta/.
  9. Ibid.
  10. Joseph J. Cocozza and Henry J. Steadman, “The Failure of Psychiatric Predictions of Dangerousness: Clear and Convincing Evidence,” Rutgers Law Review, Vol. 29, No. 5, Late Summer 1976, pp. 1099-1100.
  11. Karen Effrem, MD., “Parents Beware: Mental Screening of Students Ramps Up in Texas,” The National Pulse, 12 Apr. 2018, https://thenationalpulse.com/commentary/parents-beware-mental-screening-students-ramps-up-texas/.
  12. Thomas Insel, “Transforming Diagnosis,” NIMH Website, Apr. 29, 2013, https://www.nimh.nih.gov/about/directors/thomas-insel/blog/2013/transforming-diagnosis.shtml.
  13. Crowner ML, et al., “Akathisia and violence,” Psychopharmacol Bull, 1990, https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/1973544 Morrison-Valfre, Michelle. Foundations of Mental Health Care. St. Louis, MO: Elsevier, 1997, pg. 367, https://books.google.com/books?id=ctXsAwAAQBAJ&pg=PA367&lpg=PA367&dq=akathisia+and+assaultive+behavior&source=bl&ots=XFMBOSsmdB&sig=sdz1eU026fukvJNkCsMmReXmqaE&hl=en&sa=X&ved=0ahUKEwjWl4-TlvfSAhUO92MKHea6AQUQ6AEIJzAD#v=onepage&q=akathisia%20and%20assaultive%20behavior&f=false
  14. “Akathisia: 15 Things to Know about This Horrible Condition,” MedPro, 24 Jul. 2017, https://www.medprodisposal.com/akathisia-15-things-to-know-about-this-horrible-condition/.
  15. Report on TMAP by whistleblower Allen Jones, Revised edition, posted on psychrights.org, 20 Jan. 2004, http://psychrights.org/Drugs/AllenJonesTMAPJanuary20.pdf.
  16. http://www.aliveandwell.org/html/the_bigger_picture/US_Government_Pushes_Mental_Health_Tests.htm
  17. “J&J Paid Texas Official to Speak Around the U.S., Jury Told,” Bloomberg News, 11 Jan. 2012, https://www.bloomberg.com/news/articles/2012-01-11/johnson-johnson-paid-texas-official-to-speak-around-the-u-s-jury-told
creado el 9 de Octubre de 2018


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